Llinás: "Me cuesta entender como llegamos acá"
"Hay una hipersensibilidad desmesurada con todo, pero totalmente demencial con lo que pueda tener que ver con lo político”, lamenta Verónica Llinás. Como sociedad, agrega, “estamos perdiendo el espíritu lúdico, la capacidad de reírnos de nosotros mismos. Vivimos como si estuviéramos en guerra y el humor fuera un arma. Entonces, para no ser apedreados por hordas de rabiosos optamos por el humor pasteurizado. O bien por hacer silencio.