Un elenco de actores varones representa la tragedia de Federico García Lorca, encarnando una historia de sometimiento y violencia patriarcal escrita para actrices mujeres.
Una experiencia escénica que cuestiona la normativa de género binaria, según tal como la entiende Judith Butler, en su texto: El género en disputa ya que este impone una actuación obligada sobre los sujetos, una performatividad que legitima o sanciona.
La Historia: Bernarda Alba acaba de enviudar por segunda vez, e impone a sus hijas un luto riguroso y una prolongada reclusión. Cuando la hija mayor, hereda una gran fortuna, se compromete con Pepe, el romano, desatando los celos y las pasiones. Adela, la hija menor, se rebela contra la tiranía de su madre, desembocando en un trágico final.