Argentina, 1979. Joaquín Rodríguez Janssen da clases de literatura española en un colegio secundario. A partir de la lectura de ciertos textos de Unamuno, discute con un alumno llamado Sánchez. El altercado lo lleva a cuestionarse su rol docente y activa el control de las autoridades escolares. Se desata en el profesor un debate íntimo sobre el vínculo de la literatura con la realidad. Tibio narra así el dilema de la docencia en un contexto oscuro: la encrucijada entre omitir y recordar, entre el silencio o la vida.