Pese a la prohibición acordada por el gobierno nacional a través de la Ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva con las autoridades de EEUU de no exhibir la bandera de Malvinas (entre otros símbolos) por considerarlos una "provocación" en medio del partido Argentina-Inglaterra, la selección hizo historia por un gesto luego de derrotar a su oponente.
Los jugadores Licha Martinez y Giovani Lo Celso tomaron una bandera que citaba "Las Malvinas son Argentinas" que alguien pudo pasar en la revisación de ingreso y la mostraron a la hinchada.
En ese momento la transmisión oficial cortó la cámara que los enfocaba y los relatores que empezaban a describir la situación se llamaron ostensiblemente a silencio. La orden había sido repetida por autoridades de la FIFA aún cuando el partido ya había culminado.