Antonia está maldita. Se lo vaticinó su madre una tarde cuando volvía de la escuela. Ahora está encerrada en un país remoto en medio de una gira como intérprete. Se la acusa de matar al presidente, pero ella solo se dedicó a amar y a traducir.
Actuación: Eleonora Wexler
Dramaturgia y dirección: Francisco Lumerman