Pese a haberlo negado con la funcionaria Leila Gianni que pasó de "peronista a libertaria" sin pausa del gobierno de Alberto Fernández al de Javier Milei, y hasta el propio vocero presidencial puso el cuerpo diciendo que la denuncia de El Destape era mentira, la ministra Sandra Pettovello reconoció que hay mercadería a punto de vencer y ordenó un protocolo de distribución.
En medio de esto, hubo una disputa judicial en la que el juez Sebastián Casanello falló en que la cartera de la ministra debía distribuir los alimentos retenidos en los depósitos de Villa Martelli y Tafí Viejo.
Cuando la situación escalaba con ejemplos como en el Chaco donde cerraron 1600 comedores en medio de una crisis económico y social con 57% de población en estado de pobreza, la ministra Pettovello hizo la clásica: echarle la culpa a los demás y tirar un funcionario por la borda. Este funcionario es el secretario de Niñez y Familia, Pablo De la Torre.
Ahora, 6 meses después de los requerimientos de los comedores y con alimentos comprados en la gestión de Alberto Fernández a punto de vencer, Pettovello dispuso que el Ejército Argentino garantice una logística rápida y eficiente de distribución. Todo esto sin responderle el requerimiento judicial a Casanello dando muestras de sus marchas y contramarchas improvisadas en una cuestión sensible como el alimento de los que nada tienen.
Tampoco informa la ministra, que ejecución presupuestaria tiene de su propia gestión. Es decir, cuantos alimentos se compraron desde el 10 de diciembre pasado, momento en el que asumió Milei y sus ministros, y a que comedores se los entrega y si cumplen las necesidades básicas nutricionales.