Memoria de un tiempo pasado y de vital presente, testimonio de miles de etapas en una España siempre alerta y siempre intensa.
Desde Barcelona Eduardo cuenta su historia, no sólo la que fue, sino la que es. Se trata de la vida de "Gilda Love", su criatura que sigue en plenitud y actuará en vivo el próximo 15 de julio en el Raval de Barcelona. Esa historia, amplia, vibrante y por momentos dramática se estrenó el pasado 1 de julio en cines.
En los años 70 y 80, las calles del Raval de Barcelona se transformaban en un refugio para aquellos marginados de la sociedad, que se sentían excluidos por su orientación sexual o su identidad de género.
Eduardo es hombre enfrentado a una época oscura de España, después de criarse en del seno de una familia falangista, sufrir los abusos de la Iglesia y ser tratado como un delincuente, por tan solo ser quien era.
La historia de Gilda Love es la de una drag queen de origen gaditano, que se puso el mundo por montera y consiguió que sus coplas sonaran en cada rincón de la Ciudad Condal. Luego trabajó algunos años en París, incluso como asistente de Jean Cocteau.
Su vida ahora queda plasmada en el nuevo documental Cantando en las azoteas, del director Enric Ribes, quien visibiliza a la tercera edad LGTBI y el respeto que debemos a quienes dieron los primeros pasos, para que ahora los derechos hayan avanzado.
Sobre el nombre de su personaje dijo a 20minutos.es : "Se trata de rendir tributo a muchas Gildas que han existido y siguen haciéndolo, a la que se las minusvaloró. La faceta del transformista o travesti era divertida y no se le daba la importancia que últimamente tiene gracias a las drag queens actuales, los programas de televisión y la gente joven, que están haciendo que se valoren como artistas. Es verdad que el reconocimiento llega un poco tarde, pero al menos llega. Se le está dando la relevancia que tuvieron personas que fueron muy valientes en su época, porque vivían como querían y como lo que eran, en una época muy dura en este país."