El Teatro Odeón reabrirá sus puertas después de 25 años

Posteado el 07/08/2026

Después de más de tres décadas de ausencia, el Teatro Odeón se prepara para volver a ocupar un lugar central en la vida cultural de Buenos Aires. En la histórica esquina de Corrientes y Esmeralda, donde su nombre quedó grabado para siempre en la memoria de la ciudad, se proyecta la apertura de un nuevo complejo cultural de última generación durante el primer trimestre de 2027.

El proyecto de reapertura es encabezado por el productor teatral Giuliano Bacchi, junto a sus socios Hernán y Sergio Ramos, con el propósito de devolverle actividad artística a uno de los nombres más relevantes de la historia del espectáculo argentino.

El nuevo Teatro Odeón contará con dos salas teatrales con capacidad aproximada para 400 espectadores cada una y un salón de fiestas y eventos, dentro de un complejo equipado con tecnología de última generación.

El moderno edificio dispone, además, de más de 500 cocheras subterráneas, una característica excepcional para un espacio cultural ubicado en pleno centro porteño. Ascensores y escaleras mecánicas facilitarán la circulación interna y permitirán un acceso cómodo para todas las personas.

El objetivo es construir un espacio versátil, capaz de recibir teatro, música, danza, producciones nacionales e internacionales, encuentros corporativos y celebraciones, con infraestructura acorde a las nuevas formas de producción y consumo cultural.

Un escenario fundamental de la historia argentina

El antiguo Odeón fue construido a fines del siglo XIX por iniciativa del empresario Emilio Bieckert y abrió sus puertas en 1892. Ubicado sobre Esmeralda, a metros de la avenida Corrientes, se convirtió rápidamente en uno de los principales escenarios de una Buenos Aires que comenzaba a afirmarse como una gran capital cultural.

Durante casi un siglo, su escenario recibió a destacadas figuras y compañías argentinas y extranjeras y fue sede de acontecimientos que excedieron ampliamente la historia teatral. El 18 de julio de 1896, el Odeón albergó la primera exhibición cinematográfica reconocida de la Argentina, con películas realizadas por los hermanos Lumière. Aquella función convirtió al teatro en uno de los lugares fundacionales del cine nacional.

Por sus tablas pasaron grandes expresiones del teatro, la música y la cultura popular. En distintas épocas estuvieron vinculados a su historia artistas y creadores como Margarita Xirgu, Luigi Pirandello, Lola Membrives, Vittorio Gassman, Niní Marshall, Libertad Lamarque, Aníbal Troilo, Astor Piazzolla, Les Luthiers, Susana Rinaldi y Osvaldo Pugliese, entre muchas otras figuras.

El Odeón no fue solamente una sala de espectáculos. Fue un punto de encuentro entre Buenos Aires y el mundo, un ámbito de circulación de ideas y un testigo privilegiado de las transformaciones sociales y artísticas del país.

Una pérdida que marcó a Buenos Aires

En 1991, el edificio original fue demolido. Su desaparición se convirtió en uno de los episodios más recordados y dolorosos de la pérdida del patrimonio cultural porteño. Durante décadas, la esquina de Corrientes y Esmeralda conservó una ausencia que trascendía lo arquitectónico: allí faltaba una parte de la identidad cultural de Buenos Aires.

La recuperación del nombre y de la actividad teatral en ese mismo enclave representa, por eso, mucho más que la apertura de nuevas salas. Es un acto de reparación simbólica y una decisión de futuro: volver a producir cultura allí donde la ciudad escribió algunas de sus páginas más importantes.

Memoria, innovación y futuro

La reapertura proyectada para el primer trimestre de 2027 propone unir dos dimensiones: el respeto por la memoria del antiguo Odeón y una concepción contemporánea de la producción de espectáculos.

Con dos teatros, un salón de eventos, más de 500 cocheras subterráneas, ascensores, escaleras mecánicas y equipamiento de última generación, el nuevo complejo buscará integrarse al circuito de la avenida Corrientes y ampliar su capacidad de recibir artistas, productores, compañías y públicos diversos durante todo el año.

Para los empresarios, el nuevo Odeón constituye un compromiso con la cultura, el trabajo y la recuperación de la vida artística del centro porteño. Su apertura generará un nuevo polo de actividad para actores, músicos, bailarines, técnicos, productores, autores, directores y trabajadores vinculados a las industrias culturales.

El regreso del Teatro Odeón no busca reproducir el pasado. Busca honrarlo, recuperar su legado y proyectarlo hacia las próximas generaciones.

En 2027, Corrientes y Esmeralda volverán a tener teatro. Y Buenos Aires recuperará un nombre esencial de su historia cultural.