El jefe de Gabinete, Manuel Adorni se presentó finalmente en el Congreso Nacional para dar su balance de gestión y fue interpelado por las denuncias en su contra por compra de propiedades y gasto de efectivo de más de 100.000 dólares en un año (según el diputado Tailhade) con un sueldo de algo más de 3 millones de pesos por mes y su esposa como monotributista de minima calificación.
Con estricto control de ingreso a los palcos del Congreso y la presencia del presidente de la Nación, Javier Milei, su hermana Karina Milei y todos los ministros que fueron obligados a presenciar la exposición del Jefe de Gabinete, barra afines fueron copando los principales lugares para arengar a un funcionario que desde hace muchos días está en el ojo de la tormenta afectando la imágen pública de todo el gobierno.
Adorni se encargó de hablar de las investigaciones que hay en su contra por enriquecimiento ilícito y destacó que la justicia ya determinó que “no hubo delito” por haber subido a su pareja al avión presidencial en la comitiva que viajó a los Estados Unidos.
A propósito de sus viajes personales, su patrimonio y sus declaraciones juradas, Adorni acusó a los diputados de querer vincular sus gastos privados con actos públicos. “He afrontado los viajes yo mismo”, sentenció. E insistió con que el Estado no pagó ninguno de sus viajes familiares aunque luego fue refutado por un legislador que indicó que el hotel y gastos en Nueva York los pagó con la tarjeta Mastercard corporativa de la Jefatura de Gabinete.
Adorni no se despegó ni una coma de las respuestas en el informe escrito, que se presentó antes de la sesión. “Sacaron conclusiones equivocadas: no cometí ningún delito y voy a probarlo en la justicia”, remató.
Antes de salir, la prensa acreditada le consultó a Milei qué le había parecido la explicación de Adorni. “Suficiente”, respondió Milei y aprovechó la ocasión para insultar, una vez más, a los periodistas. “Chorros, corruptos”, les gritó con cara desencajada. Nota al pie: la sala de periodistas acreditados de la Casa Rosada permanece cerrada por supuesto espionaje.