Ocurre en 2012... Debajo de un estacionamiento de la ciudad inglesa de Leicester ocurre un hallazgo impensado. En medio de una obra aparecen con un "R" encima los restos del Rey más monstruoso e inefable del que la historia occidental tenga memoria: "Ricardo III".
¿Era tan jorobado como se pensaba? ¿Tenía tantas heridas como las que relataron por siglos que le dieron muerte en combate? ¿Cuánto resumen esos restos óseos? ¿Destapar ese pasado dialoga con el presente?
"La Verdadera Historia de Ricardo III" es una joya del teatro nacional tan imperdible como inquietante.
En menos de 3 minutos Joaquín Furriel nos toma de la mano y nos sumerge en el mundo íntimo de este monstruo de mil caras: Voraz, impiadoso, tierno, conquistador, cínico y abrumador. En el no reside sólo su historia sino, como intentó Shakespeare, la dialéctica del "Poder" en su versión más extrema.
Ricardo III espeja este presente del mundo y de Argentina donde parece haberse impuesto la lógica del "todo vale", la impiedad, la desmesura y la violencia. Alrededor de el giran los personajes destartables y descartados según la ocasión y luego de que cumplan la función antojadiza del perverso en una danza siniestra que nos desnuda como sociedad.
El trabajo de Joaquín Furriel es "Monumental" desde la composición de cada momento del personaje como el difícil trabajo físico y una máscara ganada a fuerza de oficio. Es sin dudas, un trabajo que Alfredo Alcón estaría disfrutando desde el Cielo si es que existe, bendiciéndolo... El gramaje emocional en cada palabra, la intención en cada expresión, la explosión y luego la introspección escénica suman una energía desoladora y vibrante en este Ricardo que inunda cada rincón del enorme escenario de la Sala Martín Coronado del Teatro San Martín.
Junto a él un elenco de prestigiosos intérpretes como la gran Ingrid Pelicori, María Figueras, Marcos Montes, Silvina Sabater, Luis Ziembrowski, Belén Blanco, Luciano Suardi, Luis "Luisón" Herrera e Iván Moscher.
Capítulo aparte para la brillante dramaturgia y dirección de Calixto Bieito (en dramaturgia con colaboración de Adriá Reixach). El texto nos atrapa, trae al personaje a la actualidad y no pierde identidad de la obra de Shakespeare. La dirección es un mecanismo de relojería sin fisuras entre actores, objetos y espacios. Aplauso de pie para el.
Debajo del estacionamiento de Leicester se produce el hallazgo... Desenterrar puede ser una "caja de pandora" sin el ave de la esperanza del final... ¿Estamos dispuestos?... Todos nuestros demonios están aquí.... Ricardo vuelve a la vida como una reminiscencia del monstruo que acunó tantas muertes...
¿El es el único o muchos continuaron su huella con otros modales y estilos?. El está aquí, se levanta entre los muertos como un ejercicio de Memoria, nos mira de frente y nos interpela.... "Son tiempos donde los bufones se hacen caballeros y muchos caballeros se transforman en bufones..."