El primer actor chileno Patricio Contreras presenta en el BAFICI la película “Antes del cuerpo”, de Lucía Bracelis y Carina Piazza.
El film de suspenso fue rodado en Mendoza, y se trata de un relato íntimo que atraviesa la fragilidad del cuerpo y el paso del tiempo. La mirada se centra en Mónica Antonópulos, una enfermera con problemas con su hijas (particularmente con su hija menor, Elena, cuya extraña condición agrega otra capa de dureza a sus días), que cuida a un escritor en la última etapa de su vida, personaje de Contreras.
La película retoza con la conmoción de que algo indefinible se oculta o disimula entre las sombras del relato, algo que se hace presente sin decirlo en la reiteración de las rutinas.
Entrevistado por Tiempo Argentino, el actor no dudó en opinar sobre la actualidad del país y la realización con esfuerzo de un festival de Cine:
"Nadie, en el medio y el público en general, ignora que la política cultural de este gobierno es inexistente, está haciendo todo lo posible para destruirla de hecho. Y lo peor es que no es la única actividad a la que atacan. La verdad somos muchos los que estamos preocupados, por esa falta de interés y la falta de comprensión que tienen ciertos sectores para entender lo que el cine aporta a la cultura argentina. Y la importancia que tiene para dar trabajo y porque se ha ganado el respeto en el exterior." comenzó diciendo el actor y agregó: "En festivales, películas como esta, como tantas otras son celebradas y aplaudidas. Es lamentable que no se aliente a seguir mejorando y haciendo películas. No tener apoyo es un daño a la cultura argentina, es un ataque a los creadores y no permite que la cultura haga su tarea de decirnos quienes somos y de dónde venimos. Creo que es un momento donde debemos apreciar cada una de las películas que logre salir al ruedo. Yo ya tengo un camino recorrido y sé que las ganas de contar una historia nada las va a detener, pero creo que una política de Estado es promover la cultura en todas sus expresiones. De otra manera es muy difícil."
Sobre la diferencias entre Argentina y Chile destacó con preocupación el primer actor:
"Algo en lo que la Argentina era un ejemplo y estaba a la vanguardia, se deja atrás negando lo innegable: el mal cometido por los militares, el daño causado al tejido social, es algo que es difícil de tragar. Banalizar los derechos humanos es algo que era impensado hace algunos años. Pero es así, los argentinos eligieron un presidente que es escandalosamente violento, ignorante y mezquino."
Y para argumentar su criterio agregó sobre Milei: "En sus discursos y su mirada no tiene en cuenta a nada y a nadie: sólo lo económico parece importar pero tampoco tienen la solución. Pero insisto, creo que la falta de respeto para referirse a los que no piensan como él, es inaudito. Hasta claudicar en la lucha por las Malvinas, por nombrar un ejemplo reciente. Pero también el ataque a la política como herramienta, tratando a diputados y senadores de mafiosos, o la falta de institucionalidad en todos sus actos y decretos, es difícil de digerir. Eso es lo más notable, como se ataca a la democracia y el peligro de destruir todo lo que quizá estaba bien por una cuestión de ideología o por el hecho que la falta de respeto parece darle redito político. Así no se puede avanzar, sin alguna política de estado que se mantenga, está difícil. Creo que en la Argentina se atentó contra las vías democráticas por elegir un personaje mediático sin capacidad de liderazgo positivo. Pero bueno es distinto y cada país tiene sus problemáticas propias. Son economías distintas, geografías distintas. Es difícil comparar, a pesar que hay un espíritu de lucha contras las injusticias que nos hermana. Creo que en mi tarea, y a mi edad, solo me resta tener la esperanza que los más jóvenes logren alejarse del odio y construir desde un costado más humano. Películas como esta, a pesar de ser ficción, siempre invita a reflexionar y eso es lo que me gusta. Por lo que sigo adelante. "