Reseña: Sin miedo al riesgo

Posteado el 06/11/2026

Es un objeto extraño. Y qué bueno que así sea. Cuando el espectador llega al Teatro de la Abadía de Madrid no sabe demasiado sobre Mantener fuera del alcance de los niños. Cree saber. Puede conocer la trama (un biodrama sobre traumas infantiles en la escuela), pero lo que sucede es algo mucho más interesante: hay riesgo. Hay monólogos, danza, cante, proyecciones, música, pero la propuesta es, en sí misma, otra cosa: es un hecho poético que se abre en carne viva, y que no juega con ese riesgo tan insoportable que es la victimización. Es, entre otras cosas, una reflexión sobre cómo contar una dura huella emocional, y sobre cómo crear a partir de ella.

No hay solemnidad en este espectáculo. En ningún momento aparece ese veneno que corroe los escenarios. No. María Velasco le pone el cuerpo sin buscar más que un relato: no hay voz elevada, no hay grandes movimientos dramáticos: hay un testimonio, una verdad. Y la verdad se impone. También aparece la dificultad de contarlo, de buscarle la forma a una obra que no quiere ir por ciertos lugares comunes. Y la singularidad de que su protagonista, que cuenta una historia personal, no es actriz, y lo deja en claro. Es ella misma haciendo literatura y teatro sobre lo vivido. Y un sinnúmero de citas e intertextualidades que fascinan, como es habitual en la autora.

Decir que María Velasco es una creadora talentosa es decir poco: su escritura es un torrente poético que esconde "la oscura raíz del grito", como escribió Lorca. Pero acá no se grita: se habla. Casi que se susurra. Y así hablan, muchas veces, las personas atravesadas por el trauma. En esta obra, el grito está en la danza, en el cante. Mario Patrón y Al-Blanco son excelentes: talento, frescura, profundidad. Las coreografías de Josefina Gorostiza son notables, y se combinan con una deslumbrante puesta en la que la iluminación (Jorge Colomer), el sonido (Juanjo del Pozo), la música original (Tagore González y Al-Blanco) y los videos en escena (Elvira Ruiz Zurita) suceden en un espacio escénico (Jose Novoa) muy funcional.

Estamos ante una propuesta viva: hay verdad, hay honestidad, hay talento. Es un fruto extraño y fascinante, que genera dolor, y del que es muy difícil salir indiferente. En un mundo de creaciones efectistas, mediocres, previsibles y basadas en algoritmos, Mantener fuera del alcance de los niños oxigena la cartelera: un objeto sin forma definida, inclasificable, único, precioso, como cada ser humano.

 

Maximiliano Legnani