Los sobrinos de María Kodama, albacea y viuda de Jorge Luis Borges fallecida el pasado 26 de marzo se presentaron ante la Justicia para ser reconocidos como únicos herederos, luego de que se conociera que ella no habría dejado testamento sobre el patrimonio y el legado del escritor universalmente conocido.
Fernando Soto, abogado de la traductora, docente y escritora, dijo inicialmente que estaba había dejado todo arreglado para luego filtrarse que no había testamento, o que habría existido uno y no se encontraba...
Alli comenzaron a tallar otros intereses que pugnaban por quedarse con los bienes, tanto físicos como manuscritos, incunables como simbólicos: el derecho editorial por más de 50 años que todavía puede ejecutarse sobre la obra que se publique de Borges en el mundo. La incertidumbre sobre herederos dejaba tanto a Cultura de Nación como a Cultura de la Ciudad en poder reclamar estos derechos.