Ayer, a 45 días de haber recibido un doble trasplante, Roberto Sánchez falleció en el Hospital Italiano de Mendoza por un "shock séptico", informaba Claudio Burgos, jefe del equipo médico.
Su empedernida adicción al tabaco fue determinante para el desenlace. Su estado se había agravado en las últimas 24 horas, lo que obligó a que fuera intervenido dos veces de urgencia, operaciones que no resistió su ya complicado cuerpo.
Tenía 64 años y hace 12 años fallecía el Gitano, "Sandro" generando conmoción e inmediatamente el nacimiento de la leyenda de la canción romántica en nuestro país.
Su historia:
Había nacido el 19 de Agosto de 1945, a las 3 de la madrugada, en la Maternidad Sardá de Parque Patricios. Hijo único de la pareja formada por Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo.
Cuando Robertito tenia trece años, la Escuela Republica del Brasil a la que asistía organizó un acto escolar para alguna fecha patria, y aunque él ya no asistía al colegio, la celadora sabiendo que él y sus amigos solían hacer algunas imitaciones musicales, los invitaron a participar. Así fue como decidieron hacer una parodia de una actuación de Elvis Presley en un programa de TV. Uno de los chicos se disfrazó de Blackie, que por entonces era quien entrevistaba en sus programas a las figuras internacionales, y entrevistaba a “Elvis” que era, naturalmente, Roberto.
Con ropas prestadas por la madre de uno de los chicos, un jopo conseguido a fuerza de “kilos” de fijador y patillas pintadas con corcho. Luego del reportaje en “inglés”, el supuesto Elvis cantó su primera canción, haciendo fonomímica del disco del Rey, con gran aceptación del publico, el problema fue que al poner el otro tema, el disco se rompió y el “artista” tuvo que cantar a capella el tema de Elvis, así lo hizo, y se llevó todos los aplausos.
A partir de allí, y de a poco, aprendió a tocar la guitarra con Enrique Irigoytía, otro chico del barrio y formaron varios conjuntos de música moderna: Los Caribes, el Trío Azul, Los Caniche de Oklahoma, hasta formar el grupo que denominaron “Los de Fuego”, formado por Enrique Irigoytía, Lito Vázquez, Héctor Centurión, Armando Lujan, y Roberto Sánchez, Sandro. En este grupo, Roberto no era el cantante, sino la guitarra líder, porque según el, era el que menos mal tocaba la guitarra.
El conjunto se presentó en varios lugares, con relativo éxito y mayor o menor aceptación, hasta que consiguieron que el representante artístico Mario Naon, que por entonces representaba al exitoso grupo “Jakie y los Ciclones”, los escuchara en un baile en el Club Bomberos de Avellaneda.
Allí quiso la casualidad o el destino que el cantante, Héctor Centurión, se quedara sin voz, y que además se le rompieran las cuerdas de la guitarra a otro de los integrantes, así que Roberto le pasó la suya y, ya sin instrumento, se dedicó solamente a cantar y a hacer todo lo que después lo haría famoso: bailar, moverse y tirarse por el suelo al ritmo del rock. La gente deliraba, y el empresario del club exigía que abandonaran el escenario. Pero a Naon le gustó el conjunto, y decidió ser su manager, haciendo un par de cambios: Roberto pasaría a ser definitivamente Sandro, el nombre que su madre le había querido poner al nacer y que el Registro Civil no permitió; y además el grupo pasaría a llamarse “Sandro y Los de Fuego” repitiendo la formula de su otro exitoso grupo. Y también agrego un guitarrista experimentado y cesionista como Juan José “Pichi” Sandri, que paso a formar parte del conjunto.
Luego de un largo caminar, debutaron en “Sábados Circulares” de Pipo Mancera, donde inmediatamente llamaron la atención. Inmediatamente las autoridades del Canal 13, presionados por algunas Ligas de Madres y ese tipo de entidades, suspendieron a Sandro por varios programas por sus “movimientos obscenos y pornográficos”.
El señor Mancera, productor del programa, que además era el de mayor rating de la televisión argentina, se puso firme y exigió: Si sacan al chico, yo levanto el programa…y así fue como Sandro y Los de Fuego volvieron a la pantalla…eso si, a partir de entonces: siempre primeros planos, no sea cosa que se vieran los movimientos de pelvis. El grupo duró tres años y dos LP, hasta que Sandro, que ya estaba asociado con su nuevo representante Oscar Anderle, se separase del grupo y fuera acompañado por otro, con excelentes músicos como Bernardo Baraj o Adalberto Cevasco, al que bautizó el “Black Combo”, como una suerte de homenaje al guitarrista de Elvis Presley, Bill Black.
En octubre de 1967, ya prácticamente como solista, Sandro participa del Primer Festival Buenos Aires de la Canción, ante la sorpresa de muchos que aun lo consideraban rocker y no entendían como podía participar en un festival de música melódica….pero, para sorpresa de todos, y a pesar de que casi no había podido ensayar con los músicos por una huelga, cantó su tema “Quiero llenarme de ti” y barrió con todos. Ganó por un voto sobre Daniel Toro y a partir de allí su carrera comenzó a ascender cada vez mas.
En 1969 protagonizo su primera película “Quiero llenarme de ti”, que fue un enorme éxito, y luego “La Vida Continua” que siguió por el mismo camino. No solamente se convirtieron en éxito en Argentina, sino también en buena parte de América Latina: Venezuela, Puerto Rico, Santo Domingo, Costa Rica, Ecuador, México y hasta la parte latina de los Estados Unidos. Ya estaba llegando a ser “Sandro de América”.