Se cumplen hoy 10 años sin Olga Zubarry. Una estrella que fue símbolo de sensualidad en la época de Oro del Cine Argentino.
Luego de su extensa carrera cinematográfica emprendió un camino solidario con la Asociación MAMA de la que fue madrina y donde los chicos de la calle encontraban afecto y la posibilidad de estudiar para tener una salida laboral.
Se retiró temprano, cuando aún podía brindarle mucho más al espectáculo argentino, pero quiso tener tiempo para tomar el té con sus amigas, ser abuela de tiempo completo, ver las películas y las obras de teatro que quería ver y dedicarse a la tarea social que tanto la inquietaba.
Cinco décadas antes de retirarse del mundo del cine con la película Plaza de almas (1997), que dirigió Fernando Díaz, era un rostro promisorio con su protagónico en El ángel desnudo (1946): “Presentó a la primera estrella sexy del film argentino, Olga Zubarry, que se impuso no sólo por su físico sino por su fuerte personalidad y medido juego expresivo, e incluyó el primer desnudo visto en películas criollas, que causó sensación aunque fue bastante discreto”, anotaba Domingo Di Núbila sobre la historia de ese hombre quebrado económicamente que deberá afrontar el quiebre moral cuando envía a su hija a pedirle dinero a un afamado escultor, quien ofrece ayuda a cambio de que la joven muchacha pose desnuda para él (el film está disponible en Cine.ar).