"PLUMAS EN LA NOCHE"

por: 
Luis Bremer

"Plumas en la noche" es el nuevo espectáculo que cuenta con el protagónico de Moria Casán y como invitada especial a Maria Martha Serra Lima con un segmento musical y elenco en el Teatro Astros.

Moria Casán revalida su título de "Dueña de la Calle Corrientes" y no por portación de nombre ni trayectoria. Moria vive cada función con la intensidad de la primera, buscando la risa cómplice del público que responde a cada guiño de la "One". Además tiene un sentido alerta su público, sabe de sus necesidades y búsquedas, celebra el amor de las generaciones que han sido consecuentes con su vínculo, e increpa los tiempos posmodernos donde la instantaneidad se impone. La diva que vio pasar generaciones, modas y caprichos por la arteria teatral de Buenos Aires pone con vitalidad su fuerza de trabajo dando testimonio que ese es el único y lícito motor de una carrera prolífica.

El espectáculo cuenta como telonero al super efectivo Fernando Ramirez que pasa de la imitación de una decena de voces populares en un sólo tema musical a la imitación de Jorge Corona y Jorge Lanata. Sus intervenciones son puntuales y humor lo maneja como nadie.

María Martha Serra Lima pone la cuota romántica en dos segmentos musicales donde sus medley transportan en el tiempo y los sentimientos de quienes vivieron las épocas de esplendor del bolero: los 60 y 70 o los 90 con Luis Miguel.

La puesta del espectáculo cuenta con detalles que impactan en su propuesta. El ensamble de baile es de tan sólo 4 bailarinas que por momentos no logran satisfacer las medidas del escenario. El brillo de los "music hall" se compone de cierta fastuosidad, por lo menos inferida, en la puesta y elenco del espectáculo. Moria sostiene sus cuadros sin ayuda de nadie, ahora apoyar todo el show en las espaldas de la diva es un abuso de producción.

La coreografía de presentación de Moria Casán es clara conceptualmente, integrada y efectiva. Sin embargo las coreos que la sucede con sólo las 4 bailarinas, no llegan a definir la línea musical del espectáculo ni generan sorpresa ni admiración por su simplicidad técnica, algo básica para un show glamoroso.

La iluminación fue desordenada en general siendo este un elemento vital dentro de un espectáculo del género. Planos sin propósito iluminados y caras de bailarinas, cómico o la propia Moria en penumbra en algunas secuencias.

Las pantallas con oportuno diseño dan marco a cada cuadro en leds que reemplazan sin problema a la escenografía corpórea. Y el vestuario con sus diseños hacen evolucionar lo acostumbrado en el género revisteril con buena línea y buscando exaltar los cuerpos de bailarinas y distinguir a Moria.

La presencia de Moria siempre es una excelente razón para pasar un buen momento teatral. Su fuerza y frescura alegra al matrimonio esperanzado de cortar la semana con un momento feliz. Sin embargo, la producción debería poner más "plumas" al servicio de la "noche" del Astros.