"SWEENEY TODD" - CRITICA

En diferentes momentos (entre el 2007/2008) Julio Chávez y Karina K vieron la versión española de "Sweeney Todd" y nunca pensaron que pasados casi 3 años se unirían en un escenario en la historia del truculento barbero de la calle Fleet.

La leyenda urbana inglesa del siglo XIX llevada a escena por primera vez en 1847 a través de Dibdin Pitt y que consagró a Sondheim en 1970 como realizador de musicales, narra la historia de un oscuro personaje que luego de años de injusto encarcelamiento regresa para cobrar venganza por la muerte de su esposa y la desaparición de su hija.

Chávez, que realiza su primer trabajo en comedia musical, encontró en las tonalidades de su voz la identidad del personaje al que da vida.

La historia atrapa y nos sumerge en otro tiempo y códigos sociales, llevándonos a entender, seguir y reaccionar ante las decisiones del tenebroso barbero.

El humor negro se desprende de esta historia naturalmente, dando respiros a la sanguinaria revancha. La obra tiene una excelente puesta: adaptación realista y dinámica, escenografía excelente (crea espacios y multiplica significaciones - adentro, afuera, arriba, la plaza, la calle, el subsuelo), y dirección musical impecable de Alberto Favero.

La unión de ingredientes magistrales difícilmente pueda resultar algo desacorde, y este caso sigue la regla. Chávez convence y hace verdadero el personaje, apoyando su "aguardentosa" y acertada voz en la interpretación, que lo define como uno de los grandes actores contemporáneos.

Karina K es "sublime" sin miedo a resultar exagerada, afirma su arte en cada trabajo, compone expresiones y movimientos hasta los mínimos detalles, hace crecer el personaje en toda la puesta mostrando los intersticios de la mente de Lovett que es enamorada por momentos, o tierna, estratega, pragmática y fría. Luego de "Cabaret", "Souvenir", "Víctor-Victoria" y tantos trabajos más, Karina logra redoblar la apuesta con un personaje complejo en medio de un musical que también sale de la media en su temática, profundidad y oscuridad.

Ricky Pashkus arma de manera congruente este rompecabezas de textos y espacios para contar amalgamada y dinámicamente el musical que por primera vez se ve en Buenos Aires.

Una experiencia distinta, una muestra de teatralidad que supera el impacto musical (uno no saldrá cantando un tema de la obra, no es la idea de esta historia), hay que prepararse para seguir la narración, para entender las contradicciones de esta leyenda que dos siglos después sigue siendo magnética.

Altamente recomendable!
Teatro Maipo - De jueves a domingo.

Luis Bremer