"PLURALISMO" SIN VOCES: DIALECTICA DE UN DIALOGO TRUNCO

El cierre de Radio El Mundo y los 56 despidos blindados en el Diario Clarín dan cuenta de una página más en el initerrumpido accionar contra los medios tradicionales de comunicación y el vaciamiento de los mismos a través de la migración de pauta oficial a "Gigantes Extranjeros" de las Redes Sociales (comunicación que creen más efectiva en la Jefatura de Gabinete de Macri).

Citar la gran cantidad de revistas que cerraron, radios donde sus artísticas se autogestionan mediante pequeñas pautas comerciales en una derrumbada actividad económica del país en recesión (Del Plata, Rivadavia) y otras que directamente fueron arrojadas al cierre y la quiebra como Radio América (2016) son ejemplos de una contradicción de los funcionarios del propio gobierno de Macri sobre su cuidado de la "Libertad de Expresión". Además sumar los casos de las agencias Telam, DyN y NA con gran cantidad de despidos y deudas preocupantes de varios meses de salarios.

Sin mencionar la asfixia que quisieron generar en el Grupo Indalo (más allá de las millonarias deudas impositivas que deben ser saldadas). Embargo de cuentas donde se pagan los salarios del personal (algo inédito y según entendidos, ilegal), quita de publicidad oficial e intimaciones varias a una señal claramente disidente del pensamiento oficial que lidera en varios momentos del día el encendido en cable y por la noche se ubica pegadito a los ratings de Telefe y El Trece.

No está de más mencionar que en un mundo de empresas, con un mandatario empresario, muchas veces una 'informal sugerencia' puede obstruir la llegada de un anuncio a un programa o emisora crítica o poner punto final a un vinculo contractual con un periodista...

El periodismo es quien, además de pasar datos duros, pone en contexto esta información dando sentido a las distintas realidades que se generan. Son el vínculo de la sociedad con su tiempo, la decodificación que se impone ante los anuncios de sus representantes, y también el espacio de representación civil en todos sus matices dentro de la opinión publicada con firma propia.

Desde 2016, 4000 colegas se encuentran en la calle, sin trabajo, sin espacio y sin VOZ. En los primeros meses echaron la culpa desde el gobierno al accionar de empresarios afines al anterior gobierno e infiriendo que sus empleados eran "clientelistas" de discurso comprado, hecho que no sólo fue mentira sino que intentó deslegitimar su trabajo y perversamente justificar su despido sin razón.

En Radio América, entre sus 100 empleados hubo muchos con más de 25 años de trabajo en la radio emblemática, los abandonaron, ellos sostuvieron la señal con colectas y festivales, luego los apalearon por orden del testaferro Martinez Rojas con supuesta 'mano de obra' policial que escapó por los techos, los sacaron finalmente del lugar (Amenábar 23) y el ESTADO representado por Macri dijo que era un "asunto entre privados" sin contemplar la normativa que alcanzaba las radios AM como Concesiones del Estado donde este debía comportarse solidariamente. Un dato que no es menor.... Un operador terminó suicidándose en Costanera Sur luego de vender por redes sociales todos sus bienes para subsistir...

Ejemplos hay miles, como miles las voces que se acallaron... Curiosamente las críticas mientras las anuentes sumaron espacios laborales, paradojas del mundo del "pluralismo oficial".

La labor periodística es instituyente en quien la ejerce, no es simplemente un trabajo sino una labor íntimamente ligada a su experiencia, su formación y su actualización permanente para transmitir un mensaje propio de un tiempo, acorde a las necesidades de la mayoría y empático con los padeceres sociales.

Despedir a un periodista es mucho más que callarlo...Es truncar un eslabón de conexión en este organismo social que somos, dado que 'hablar' no es 'decir' y 'comunicar' no es 'anunciar'.