NUEVA DENUNCIA DE "MALA PRAXIS" CONTRA EL SANATORIO DE LA TRINIDAD

Gabriela Cancelli, viuda del escenógrafo se canal Nueve, Sebastián Seijas, denunció a través de una emotiva carta, la mala praxis en que habría incurrido el Sanatorio de la Trinidad ante el diagnóstico de la dolencia de su marido recientemente fallecido.

Este sanatorio, pero en su sucursal de Palermo es el mismo que está en juicio por la muerte inexplicable de la periodista Débora Pérez Volpin por un estudio de rutina (endoscopía).

Según Gabriela Cancelli, le dijeron a su marido que era un "hipocondríaco" y lo mandaron a su casa, aunque tenía un fuerte dolor en el pecho. Días después sufrió un desmayo, tuvo que ser operado durante 8 hs de urgencia y falleció finalmente.

La carta:

“Mi amor, Sebastián, cómo seguir sin vos… un hombre con todas las letras mayúsculas. Para quiénes lean: cariñoso, sensible, buen padre, inteligente… siempre con la palabra justa… le gustaba vivir a pleno… honesto, por demás respetuoso, empático… y no alcanzan las cualidades para describirlo… Pero aquí quiero contar la verdad de lo que pasó… que me indigna y no quiero que a nadie le pase lo que a él le ocurrió… Sebastián venia hacía días con un dolor en el pecho que lo incomodaba mucho… si bien él tenía una arteria aorta dilatada congénita y con controles lo piloteaba, el lunes pasado habíamos ido a la clínica Trinidad de Ramos Mejía. Entramos por guardia con este cuadro, le contamos que él tenía aorta dilatada. Seba le decía si algo adentro estaba mal… el médico indicó un electro cardiograma, análisis de enzimas y una tomografía sin contraste de los pulmones. Como todo salió bien le dijo que él tenía un dolor muscular y que tomara analgésicos, que estaba un poco hipocondríaco. Salimos contentos porque solo era muscular y que en unos días iba a estar bien. Seguía con dolor y al viernes siguiente se desmayó por la mañana. Lo llevamos de urgencia a la clínica Los Arcos, a quienes agradezco infinitamente cómo pelearon por la vida de Sebastián. A todos los médicos de la unidad coronaria del 2do piso y al doctor Vega de Favaloro, que operó de urgencia, pero mi Sebita, como le decía, no resistió… No quiero que haya más Sebitas. Cómo pudieron dejarnos ir de la Trinidad sin indagar, sin más mandar otros estudios. No quisiera que esto le pase a nadie más… esto no puede suceder… Seba me dejó con dos angelitos hermosos: Sofía, de 10, y Nico, de 1 año. Éramos una familia muy unida, juntos a todos lados y nuestro amor estaba intacto desde ese primero de marzo de 1994 que empezamos a ser novios.… él era mi amor imposible… y yo tenía 14 y el 19 cuando empezamos a estar juntos. ¡Crecimos juntos nos hicimos uno! ¡¡¡Me va a costar mucho, pero él me va a dar la fuerza para seguir!!! Querido por todos, afortunado de dedicarse a lo que amaba, todos los días feliz de ir a canal 9, orgulloso de pertenecer a esa gran familia #sebastianseijas #benditoseba”, finalizó.