MARADONA: "EL QUE ENCIENDE LA LLAMA" - OPINION

Era un partido decisivo, una final de mundial en el arranque, un deseo pujante para sacarnos la frustración de los 2 partidos anteriores, de tanta opereta en acción por internas en la AFA...

La Selección Argentina volvió a concretar esa "unión" momentánea en donde futboleros y no tanto, se ponen frente a una pantalla a ver rodar la pelota, el talento y la suerte...

El RITO ya era conocido. Sin embargo, apareció EL en la platea y con un festival de expresiones espejó lo que cada argentino sentía en su casa. De exultante con el 1er gol de Messi a desconsolado cuando le habilitaron un penal a Nigeria. Diego se abrazó el pecho, elevó sus manos y esa coreografía espontánea lo transformó en un chaman invocando a sus dioses...

Los médicos le pidieron que regresara al hotel por su baja presión y el no dudó un instante. "¿Cómo me iba a ir? Nos estábamos jugando todo." dijo luego para aclarar rumores lamentables que empezaron a circular. Maradona no busca la atención, LLAMA LA ATENCION en donde quiera que vaya.

Sin embargo, ayer, al verlo con tanta fuerza y perseverancia, llamando a los hinchas a que hicieran bramar la cancha, elevando sus manos agradeciendo el milagro, agarrándose la cabeza maldiciendo las veces que los argentinos tenemos que pasar por millones de obstáculos y contratiempos... Entendí una vez más que la llama de la pasión del fútbol la enciende EL.

Antonio Gasalla hace pocos años hizo un éxito llamado "Más respeto que soy tu madre" en donde Mirta Bertoti, su personaje, describía la tranquila vida mercedina y los avatares económicos que la familia debía pasar con la mayoría de nuestro país. En un momento, acomodando la heladera, cerraba la puerta y arriba estaba el retrato de Diego Maradona. Gasalla tomaba la foto en sus manos y decía: "Cuando en casa no había para comer, Diego les llenaba el alma a mis hijos con sus goles"

Diego Maradona. Indescriptible e Imprescindible. El que enciende la llama, el que llama a las multitudes, el que arenga, el que siempre está.

Luis Bremer