LA TRINCHERA BRUTALMENTE HONESTA DE LOS FAMOSOS - OPINION
Antes la fama era distancia y misterio, hoy es exposición y cercanía con el público. De las épocas donde Nélida Roca salía por una escondida puerta del Maipo y no se la podía ver en ningún lugar más, ya no queda casi nada.
Las celebrities atravesadas por las redes sociales se metieron en la era "floger" y muestran todo y más. Esta posmoderna situación acarrea cosas negativas y positivas a la vez.
Lo denso y sobrecargado es la sobrecomunicación sobre temas intrascendentes y poco llamativos en lo periodístico que pueden distanciar la relación entre el seguidor y el personaje no suele ser un elemento tan óptimo de este espacio. Fotos de los amigos (para darles prensa y seguro por algo a cambio), fotos personales en la via pública o fotos de paisajes, ventanas o animalitos poco dicen y poco impactan inundan y saturan las ganas de seguir los post de cada famoso.
Ahora bien, todo es necesario para sostener la "continuidad" y "variedad" que la frecuencia de las redes sociales precisan.
Lo positivo es la verdad políticamente incorrecta y brutalmente honesta que suele colarse en medio de algunos tweets, por ejemplo donde el famoso quiebra la regla del caretaje y larga intestinamente su parecer sobre un tema o persona.
De alguna forma twitter y facebook democratizaron la comunicación de los famosos porque previamente pasaban por el filtro de un productor o emisora a la hora de decir algo. En estos días si desean mandar al demonio o alagar a alguien pueden hacerlo solamente ingresando su clave a la propia dirección en este espacio.
Si bien todavía no es multitudinaro a cifras del país, es importante destacar que ya hay cuentas con más de 1 millón de seguidores que son auspiciadas como un nuevo medio de comunicación alternativo.
Graciela Alfano adelanta el aire de Canal Trece con su Twitter, Moria dice todo aquello que podría penalizarse en el aire de la tv de aquellas que la atacan, periodistas deportivos cuentan internas de clubes y "tongos" con las barras, ministros acceden a un semblateo más directo del electorado nacional (claro está de cierto poder adquisitivo y cultural), otros solamente lo usan como arma de difusión laboral.
Cada uno a su forma puso libertad a su propia comunicación personal con 140 caracteres que parecen poco aunque pueden utilizarse para decir mucho.



















