LA DEVALUACION DE LA PALABRA - FUERA DEL SHOW

En tiempos donde los valores financieros permiten generar una rentabilidad que representa más del doble de lo que puede obtenerse poniendo el capital en producción industrial y trabajo genuino, plantearse el tema de los “VALORES” parece oportuno en una Argentina que pasó a ser uno de los países más devaluados del mundo y el 6to con mayor inflación del mundo detrás de la República de Sudán.

En la campaña 2015, los candidatos del actual gobierno hicieron gala de sus mejores sonrisas, sus gestos calmos dictados por asesores de marketing y las promesas más halagadoras que permitieron ilusionar en muchos un futuro real promisorio al poco tiempo.

Promesas de Campaña:

“Los trabajadores no van a pagar impuesto a las Ganancias” fue una de los spots que se repitieron al cansancio en medio de la pulseada de los gremios con el ex gobierno kirchnerista por este tema. La realidad es que no sólo que no se eliminó sino que aumentó la cantidad de trabajadores que comenzaron a pagar este gravamen.

“Hay que crear trabajo, cuidando los que tenemos” decía reiteradamente el actual mandatario y en la actualidad es que más allá de los empleos (la mayoría sin relación de dependencia) creados en los últimos años, la pérdida de empleo desde enero de 2016 lo superó ampliamente principalmente en el sector industrial. Lo mismo ocurrió con las PyMes, las mayores generadoras de empleo que se buscaba privilegiar y cumplen por estos días un récord de quiebres y cierres.

“Tenemos como objetivo económico lograr una Argentina con pobreza cero” se reiteraba en todo acto público y entrevista durante la campaña presidencial. Hoy la Argentina aumentó su porcentaje general de población en situación de pobreza siendo dramatico el porcentaje de chicos vulnerables (aumentó un 62,5% según datos de UCA de abril de 2018) privados de derechos elementales como alimentación, casa o salud. También en 2015 prometía Macri: “Yo me comprometo a construir los 3 mil jardines de infantes que faltan” arribando en casi el 75% de su mandato al 1% de ese número.

El tan promocionado “Plan Belgrano” en los actos del actual mandatario en Jujuy que prometía conectar ferroviariamente el norte del país, nunca se implementó de la forma anunciada al igual que los “Centros de Tratamiento Integral de las Adicciones” que siguen siendo una deuda pendiente. Como así también la prometida “policía judicial” para dar independencia al 3er poder en sus investigaciones muchas veces viciadas por el accionar de alguna fuerza policial.

“No vas a perder nada de lo que conseguiste” reiteraba Macri con el sol en la frente y una bello jardín detrás, mientras por su parte María Eugenia Vidal (actual gobernadora bonaerense) confirmaba en una nota que según su apreciación “Un docente debe ganar 40 mil pesos” y en la actualidad NO arribaron a un acuerdo paritario y 3 años después no llegan ni a la mitad de ese monto.

Por otro lado, los jubilados pasaron de ser los beneficiaros de la grandilocuente “reparación histórica” que en muchos casos orilló la suma de 300 pesos más por mes, a no cubrir ni el 40% de la canasta básica del adulto mayor (según estudio de Eugenio Semino). Sumado al incremento astronómico de medicamentos y la reducción de cobertura de los contemplados por PAMI.

María Elena Walsh decía que “A los Argentinos nos gusta que nos cuenten cuentos…” en su espectáculo “Hoy como Ayer” y con la esperanza prepotente y desordenada que también nos define como sociedad volvimos a escuchar nuevas inspiraciones para continuar el camino…

Desde la Asunción de Macri en la primera magistratura, los creativos asesores de marketing del gobierno volvieron a prometer que habría una “lluvia de inversiones” por la sola asunción del mandatario, que todo cambiaría en el “Segundo Semestre” de 2015 y la reiterada frase “Lo peor ya pasó” que se repitió en discursos y conferencias de prensa en los años 2016, 2017 y en la última oportunidad en abril 2018.

El autodenominado “Mejor equipo de los últimos 50 años” fue podado en más de un 50% por el mandatario y la corrida financiera que con “dólar futuro macrista” mediante limpió 12.500 millones de dólares de reservas en 72 hs generó un pedido de auxilio al FMI, el cambio de expectativas inflacionarias que se triplicaron (del 10% a más del triple para 2018)

.

La caída del consumo y la actividad productiva según datos oficiales del INDEC, en pleno escenario de inflación con estancamiento parieron una nueva terminología de crisis, la palabra “tormenta” que dicha en varias oportunidades en la última conferencia de prensa por Macri derivó en un aguacero sobre la ciudad de Buenos Aires en horas posteriores.

La “pesada herencia” kirchnerista fue relevada por una deuda a 100 años, un Nuevo acuerdo de dificil cumplimiento con el FMI y una calesita financiera con letras de todo tipo y color que se renuevan a la friolera del 40% anual. Los impuestos distorsivos continúan en vigencia y fueron eliminados los impuestos a la minería, a los autos de alta gama y los agroexportadores pese a la recomendación del propio FMI que sugirió detener la quita de retenciones a la soja para poder generar caja y no tener que ir más allá de lo posible en el ajuste que se viene.

La vara alta de la “transparencia política” prometida por la alianza electoral gobernante fue nublada por los cientos de casos de Aportantes Truchos en la presidencial del 2015 que derivó en el despido de la contadora General Bonaerense por parte de Vidal y una suma sospechada de lavado que ascendería a los 85 millones de pesos. Sumado a los procesos pendientes a funcionarios nacionales y las sospechas con una contratación de una consultora por parte de la oficina anticorrupción que dirige Laura Alonso.

La canasta básica de alimentos de primera necesidad trepó en junio más de un 5% superando al promedio general de inflación mientras que el silencioso Secretario de Comercio, Miguel Braun (familia directa de los dueños de supermercados La Anónima) se fue de vacaciones por 3 semanas a Italia con su familia y nunca cumplió la revision diaria de precios y las sanciones por cartelización del Mercado. La cadena de costos de cada producto quedó en veremos, como una promesa más… Como ese pedido de la gobernadora Vidal al ex ministro Cabrera que visiblemente enojada solicitó la lista de empresas que aumentaban discrecionalmente los productos de primerísima necesidad. La lista nunca llegó y la gobernadora parece no haberla reclamado y salió a paliar la crisis alimenticia con una docena de “Casas de encuentro” (forma “polite” de llamar comedores y merenderos), 700 pesos adicionales y por única vez a los beneficiaries de planes sociales además de reparto de leche entera para las madres beneficiarias.

Los defectos del marketing se emparentan con la lectura de libros de “autoayuda”: al final, más allá de “mantras” y expresiones de deseo que uno haya escuchado, la conciencia se confronta con la realidad más próxima. El choque suele ser nada simpático pero por lo pronto nos devuelve un reflejo más real y menos amplificado.

“A los Argentinos nos gusta que nos cuenten cuentos….” escribía lúcidamente María Elena Walsh como una radiografía de nuestra inocencia y negacionismo espástico.

La moneda puede devaluarse eventualmente y puede recuperar su valor al poco tiempo, sin embargo la “palabra” tiene un recorrido distinto como símbolo. Precisa más tiempo para sembrar su significante y su devaluación implica un retroceso en la credibilidad de futuros mensajes. El emisor debe cuidar el capital personal que es la palabra empeñada. Décadas atrás en nuestro pais era mal visto la firma de contratos entre individuos. La llamada “palabra de caballero” implicaba una rubrica superior al convenio sobre un papel. Los tiempos cambiaron y algunas palabras suelen diluirse rápidamente. Más allá de las palabras está su reflejo directo sobre la realidad y si este es disonante, a largo plazo genera sus consecuencias.