FALETE EN BUENOS AIRES - CRITICA

Presentado como "El Rey y la Reina del Flamenco", Falete demostró anoche en el teatro Gran Rex que tiene talento de sobra para llevar con soltura ambas coronas.

En su segunda presentación en Buenos Aires (había estado en 2009), abrió el recital con una sutil versión de "No llores por mí Argentina", para dar paso después a los clásicos de su repertorio.

Coplas, boleros y baladas alcanzan en su garganta registros de una potencia fenomenal. Su capacidad actoral e interpretativa, sumadas a la picardía con la que maneja la ambigüedad sexual, aportan humor y emoción.

Es quizás este el secreto de Falete, no canta ni como mujer, ni como hombre, canta como lo siente, con el alma, con las tripas, valiéndose de los recursos de uno u otro género según lo requiera la canción. Algo que el público agradece y ovaciona a cada momento.

Mención especial merece la participación del "bailaor" Sergio González Ortega, un joven que logró seducir y conquistar con su talento.

Ojalá muy pronto Falete nos vuelva a deleitar con toda su "realeza flamenca".