"ESTRENOS DE CINE": LAS CRITICAS DE MAXI LEGNANI

El periodista Maxi Legnani nos acerca una reseña sobre los principales estrenos de esta semana en la pantalla grande. Grandes producciones y el regreso de un legendario director argentino: Carlos Sorín.

"EL MOTOARREBATADOR

Esta ficción de Agustín Toscano (que había co-dirigido la muy valiosa Los dueños, junto a Ezequiel Radusky) muestra una problemática social: la de la delincuencia y la marginalidad. El escenario es Tucumán pero podría ser casi cualquiera del país: dos hombres roban a una mujer mayor que sale del cajero automático y la arrastran varios metros por la vereda hasta dejarla inconsciente. Una imagen nada ajena a quien mire cualquier noticiero.

Lo interesante de este film es que se enfoca en el arrepentimiento, en los dilemas morales, en la culpa y el intento de resarcir un hecho semejante: Miguel (Sergio Prina) cuida a esa mujer -que está sola en el mundo y que pierde la memoria- como si fuera su propia madre, y se va a vivir con ella.

Este film, que a priori puede parecer maniqueo, es más bien lo contrario: polémico, tenso, contradictorio… lo más cercano a lo que somos los individuos. Sin proponerse otra cosa, desnuda que no se puede interpretar la realidad como blanco y negro, sino conociendo cada caso. Una interesante aproximación a un tema poco transitado por nuestro séptimo arte.

JOEL


Carlos Sorín es un privilegio para el cine argentino.
Lo demostró en sus diferentes obras, con sus más y sus menos, pero en algunas como en Joel, su talento, su sensibilidad, su retrato íntimo (y no tan mínimo, esta vez) de lo humano conmueve y acaricia el alma. Esta frase cursi pero no menos justa es una de las sensaciones que deja este luminoso, complejo, tenso y bellísimo film en torno a la adopción.

El escenario de Tierra del Fuego es ahora otra imagen del Sur a la que Sorín vuelve, acaso una metáfora del vacío al que están expuestos Rodolfo (Diego Gentile) y Cecilia (Victoria Almeida), en busca de formar una familia. Joel es un chico de origen popular que vivió cerca de grupos que cometían delitos menores y que intenta adaptarse a un grupo de compañeros en la escuela primaria, pero él y sus padres adoptivos (que aún están a prueba de obtener la tenencia) sufren la discriminación y el destrato del pueblo en el que viven. Ese será uno de los avatares que sufrirá la familia, en busca del encuentro, del ensamble.

Entre la belleza visual y el testimonio social y humano, Sorín construyó un largometraje sin fisuras, profundo, sentido y protagonizado por no-actores, salvo los casos mencionados y el de Ana Katz, que también forma parte de la cinta. Un hecho cinematográfico para admirar.

Ocean’s 8: las estafadoras

Una historia más del universo de La gran estafa en la cual las protagonistas son las mujeres, en busca de robarse un collar de diamantes de 150 millones de dólares, en la gala del MET de Nueva York. En esta película todo funciona correctamente, esperadamente: la idea de revancha del personaje de Sandra Bullock (Debbie Ocean) en homenaje a su difunto hermano (George Clooney) nuclea a un conjunto de mujeres para repartirse el multimillonario botín.

Los resortes de la trama hacen que el thriller sea de una corrección total (por momentos faltaría romper un poco el molde), pero sin embargo entretiene, divierte y hasta por momentos atrapa. Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Rihanna son algunas de las figuras de este elenco dirigido por Gary Ross (Los juegos del hambre): correcto y logrado entretenimiento cinematográfico, sin sorpresas.