CASO SHEILA: EL PELIGRO DE NACER MUJER - OPINION

Una vez más el espanto. Una vez más una niña asesinada en una bolsa de basura como símbolo brutal, perverso y execrable de una sociedad que sigue matando a sus mujeres y las desecha como residuo en una bolsa.

Sheila, Candela, Angeles y tantas más... El machismo arremete en todas sus vertientes venenosas y criminales en una sociedad que primero lo niega y luego se espanta con su resultado más extremo: el femicidio.

Un juez que le quita la tenencia a una madre (Yanina) por problemas aparentemente relacionados con el narcomenudeo y la envía directamente a la que sería su tumba. ¿Se hizo un exámen socio ambiental? ¿Participaron asistentes sociales para examinar la salubridad del espacio adonde residiría Sheila?. Y luego: Los vecinos denuncian que la policía no actuó con rapidéz una vez radicada la denuncia y que recién a los 4 días se movilizó con fuerzas de varias dependencias y ante las cámaras de televisión que generaron la atención de la población.

Se llegó tarde y mal, ¿se obró distinto por la condición social de la familia o la particularidad de sus padres? Todas las preguntas quedan en el pasado. Sheila está muerta, tenía 10 años y fallaron muchas cosas.

Lavarse las manos sería acusar al eslabón más vulnerable de esta historia, cosa que muy habitualmente hace la sociedad para negarse el espanto que conlleva la noticia. "No tiene que ver con el machismo" gritan algunos en el mismo plano con la miopía militante de quien no comprende que el patriarcado cultural que nuestra sociedad está tramitando e intentando modificar lastima siempre al mismo sector: Mujeres y Niños.

Hace pocos meses actuó un juez que pudo prever un contexto hostil o peligroso para una pequeña que nadie cuidó. ¿Habrá una sociedad de 1ra y una de 2da que algunos funcionarios consideran que merecen distinta atención?

La foto del caso Sheila fue un nuevo cachetazo social. Un barrio tomado, espacios reducidos, marginalidad, adicciones y venta de drogas y una muerte, nuevamente de una niña. Luego la "intensa busqueda" de un ministerio y varias fuerzas de investigación, los llevó luego de 4 días al punto de inicio: la casa del padre. En una medianera, en una bolsa, el cuerpo de la niña. 4 dias después la requisa determinó el fatal resultado.

A Sheila nadie la cuidó.
El estado falló en varios estamentos. Y cuando desapareció, tardó 4 días en encontrarla a centímetros de donde la empezaron a buscar. Como en el caso Candela, la saturación de policía pareció burlada por el hallazgo a centrímetros de sus narices 96 horas después.

#NiUnaMenos se hace más imprescindible hoy que nunca. Estar alerta, cambiar la conciencia, resignificar nuestra aprendida cultura que maltrata y mata a las mujeres.