CARRIO: LA "BROMA" DE APRETAR A SU PRESIDENTE - FUERA DEL SHOW

Luego de apretar al Presidente de la Nación desde su misma alianza política pidiendo la salida del Ministro de Justicia, Germán Garavano diciéndole al mandatario: "Elige o cae" y ayer, antes de un evento público en donde estaban ambos dijo: "Voy a amigarme con el Presidente cuando me lo saque a Garavano"

En medio de una crisis política devenida de la compensación retroactiva a las distribuidoras de gas que finalizó con un cambio de rumbo del propio gobierno ante la escalada de disgusto de la ciudadania y la oposición generalizada de propios y ajenos, Carrió dobla la apuesta y juega a opositora siendo oficialismo.

Apreta al Presidente pidiendo la salida de un Ministro de la Nación por supuestos vínculos con el hombre de confianza presidencial y operador judicial Daniel Angelici al que dejó de hostigar curiosamente. Habla de transparencia e institucionalidad en tanto y en cuanto se acerque a sus deseos en el articulado de poder... Cuando se cumplimentó su deseo de desplazar a Lorenzetti con una maniobra calculada (la intermediación de jueza de la corte Elena Highton de Nolasco a cambio de que el gobierno le permita continuar en su cargo pasados los 75 años de edad), a Carrió no le pareció anormal y no alzó su voz al respecto.

Sin embargo, por la tarde, Carrió habría recibido un nuevo sugerente llamado a la reflexión y en la primera hora de la noche volvió a su afilado y contradictorio Twitter en donde afirmó que lo dicho sobre Garavano "Era Broma". Y agregó: “En aras de distender esta situación, voy a posponer por unos días la presentación del juicio político que ya hemos elaborado” sin cancelar su idea de judicializar a un ministro de su propio gobierno.

Carrió se desmarca y desea capitalizar las virtudes (escasas) de un gobierno que ella misma armó (persuadió a los radicales para el armado de la Cumbre de Gualeguaychú en donde se sumaron al PRO y le dieron andamiaje nacional), y a la vez critica y no se hace cargo de las medidas de ajuste antipopulares de SU gobierno como el Ajuste Previsional, los sistemáticos Tarifazos a los servicios públicos, los aumentos sostenidos de los alimentos, el desmanejo de la inflación, la solapada flexibilización laboral (gremio por gremio) y las expresiones lejanas a la incertidumbre de la población referidas por distintos integrantes del gabinete y el propio Macri.

Carrió se pone su propia camiseta, se autoadjudica el título de la "reserva moral de la patria", juega de "outsider" dentro de un gobierno que no la representa pero con el que no termina de romper (aunque en la Cámara de Diputados amagó con hacerlo), adelantó un dólar plantado en $23 y a los dos días comenzó una disparada del precio, anticipó que NO habría MAS aumentos y a los pocos días fue desautorizada por ministros que confirmaron lo opuesto.

Macri propuso el debate del Aborto Legal, Seguro y Gratuito, y Carrió se transformó en la principal militante antiderechos y operadora eclesiástica pese a su astronómica distancia con el Papa Francisco. Rupturas de pensamiento de un generadora de polémicas permanentes.

Inefable, contradictoria, constructora y destructora de poder, desafiante y denunciante... A Carrió le queda pintado el traje de opositora y a la vez concretó indirectamente su deseo de ser gobierno. Dos dialécticas que no pueden complementarse, que guían distintos discursos en relación a su función dentro de un armado de poder. ¿Desde que lugar acusará a algunos opositores de formar el "Club del Helicóptero" si aprieta a su Presidente con que cumple con su órden o "cae"? ¿Es parte de un show off para armar su novela política, despistando la atención de la penosa situación económica y social que se vive en estos días? ¿Podrá sostener su rol de "fiscal nacional" mientras es "juez y parte" de un gobierno que ella eligió defender? ¿Repetirá que perdió la "confianza en el Presidente Macri" o cambiará nuevamente de posición? ¿Debilita la imágen presidencial el hecho que quien más debiera sostenerlo, espera este débil momento para asestarle los peores golpes asegurando que la justicia no es tan justa como anuncia CAMBIEMOS y sigue recibiendo influencias del Poder Ejecutivo?

El riesgo no sólo de Carrió sino todo su gobierno es que con el juego de las contradicciones, las medidas y discursos antagónicos, el pragmatismo espástico y sin lógica más que la coyuntura y el efecto sorpresa en la población, puede licuarse la primera idea que tuvo Cambiemos como proyecto superador del kirchenrismo. De las promesas del 2015 no queda casi nada, la realidad económica es lacerante para la mayoría del conjunto social, la imágen de Macri sigue en franca caída desde noviembre 2017 y más de un 70% opina que está peor desde el comienzo de la gestión del gobierno de Cambiemos, del que Carrió forma parte protagónica.