ARGENTINA: TIERRA DE FEMICIDIOS - FUERA DEL SHOW

Caer en el reduccionismo que "un féretro cuesta menos que una política pública" sería dramático pero nada tan lejano a la realidad que vive nuestro país.

En 48 hs se produjeron 4 femicidios en Argentina. No son situaciones privadas ni íntimas, son una pandemia que se extiende ante una exigua acción del gobierno de Macri que no destina los fondos necesarios, ni otorga institucionalidad territorial para abordar desde una "Emergencia Nacional" esta problemática.

Navila Garay con 15 años fue asesinada con más de 15 golpes en el cráneo y generó una pueblada en Chascomús. Vanesa Caro murió con 38 años, su ex la prendió fuego delante de sus hijos en Lomas de Zamora y murió luego de meses de internación. A Cecilia Burgat, de 42 años, su ex la maniató y la asesinó a golpes en Santa Fe; y terminando este espeluznante conteo de víctimas, Cielo López fue asesinada y descuartizada en Neuquén y arrojada en pedazos al Rio Limay.

Mujeres tratadas como "COSA", sin derecho, sin opinión, sin voz y arrojadas en todos los casos como "basura". Una foto de ese país que somos y que nadie evita que continuemos siendo.


La ley "MICAELA" como letra vacía y sin recursos
para que desde ámbitos educativos e institucionales se implementen los cursos de perspectiva de género. La ley "BRISA" que otorga una pensión hasta la mayoría de edad a las víctimas colaterales de femicidios: hijos que quedan huérfanos, es un berenjenal burocrático en donde la asistencia llega sólo a ínfimas excepciones dejando a la deriva con su dolor a quienes lo perdieron todo.

La línea 144 de asistencia a las mujeres violentadas termina siendo de contención y no de resolución. ¿No enviamos a la muerte a las mujeres que piden ayuda si luego de clamar por su seguridad se las desampara?

El estado es RESPONSABLE. Por que más allá del entramado cultural que erige al Machismo como patrón de educación y registro social, sólo el estado tiene el PODER para poder enfrentar desde un enfoque multidisciplinario una problemática tan dramática como atroz.

Permitirnos como sociedad el asesinato diario de mujeres y la violencia sistemática hacia ellas nos hace cómplices. No hay eufemismos ni marketing que tapen esta realidad. Destinar 11 pesos en el presupuesto general al Instituto Nacional de las Mujeres habla claramente de prioridades. Inaugurar escasos 3 refugios en 4 años de gestión también. No dar asistencia económica a mujeres que deben huir con sus hijos de sus viviendas por miedo a morir, es empujarlas a su propio homicidio.

Esta realidad no se vincula ni con un gobierno ni con un político. Todavía recuerdo como las compañeras de "Ni Una Menos" fueron resistidas en 2015 en la convocatoria a la marcha que concentró decenas de miles de personas en Plaza Congreso. Sólo 3 días antes cuando se estimaba el interés popular en redes del tema, algunos con su "mejor" cara posaron en una foto con un cartelito. Ese día, no hubo ni apoyo institucional ni siquiera un ordenamiento de tránsito por parte de la ciudad que claramente colapsó ante la multitud.

Todavía seguimos exigiendo "Ni Una Menos" y pidiendo por las futuras asesinadas que "todavía" siguen vivas... Para que no ocurra, para impedir su injusto final, para parir en comunidad una sociedad menos brutal, cínica y asesina... El Estado tiene las herramientas, sólo falta encontrar la voluntad política para que la prioridad sea la VIDA de las MUJERES y no los intereses financieros o electorales que marcan el pulso de la coyuntura política del país.

Luis Bremer